arte/cultura/Educación/maternidad/Mujeres/patriarcado

¿Tienen los niños derecho al arte?

Desde que soy madre me han tirado de todas partes: de los sitios esperados y de los más inesperados. Me han negado reserva de mesa para comer con el niño en restaurantes chulos. Me han mirado con auténtico odio en trenes y aviones. La que más dolió fue quizás la vez que un ponente en una conferencia de los verdes me animó a dejar la sala. Pero la más repetida ha sido sin duda de museos. Hace dos años, seguridad me hizo abandonar una exposición fotográfica sobre la maleta perdida de Robert Capa mientras intentaba encontrar a alguno de mis dos abuelos en las fotografías del frente. Mi hijo tenía dos años y no, no llegaba a la altura de ninguna de las fotografías. El único peligro real que había era que se perdiera porque había más de 50 personas por foto en la sala. En otra ocasión nos negaron la entrada al Caixafórum por llevar el triciclo para transportarlo, en vez del carricoche. Además, en todo el edificio los empleados no fueron capaces de encontrar un lugar adecuado para guardar el triciclo.

Clase de arte: Valentin 1

Clase de arte: Valentin 1

Recuerdo que el título de esta entrada se me ocurrió al salir de la exposición fotográfica con mi cara de pasmo. La escribo ahora sin embargo, con tantos ejemplos posteriores dignos de mencionar. Las familias con niños, es decir, y sobre todo, las madres con niños somos invisibles. Somos invisibles casi todo el tiempo para nuestras propias familias y parejas, para nuestros amigos sin niños. Somos invisibles para los políticos y legisladores. No podemos coger un medio de transporte sin que alguien se queje de que ocupamos sitio, hacemos ruido o criamos niños maleducados. No podemos hacer nuestra vida normal, educarnos o hacer política sin tener que cargar a las abuelas, los que las tengan y puedan, o sin pagar a otras mujeres que cuiden de nuestros hijos. Los niños no tienen derecho a estar, para eso les hemos creado hermosas cárceles pintadas de colores para encerrarlos adecuadamente y que no molesten. Periódicamente tienes que escuchar a alguna flamante nueva feminista sin descendencia quejarse de que las madres pueden faltar “alegremente” al trabajo (las pobres que lo conservan) porque sus retoños enferman y tienen prioridad para coger vacaciones, oh my god.

Pero… ¿el arte también? ¿También el arte es una actividad tan snob y tan frívola que sólo los adultos sin niños pueden disfrutarla? ¿Qué mensaje estamos dando? Y las madres, ¿tenemos las madres derecho al arte? ¿O solo tienen derecho las que disponen de medios suficientes para poder ir solas a los museos? Sí, tengo mucha suerte. Vivo en Barcelona. No solo hay una oferta maravillosa de museos infantiles con actividades dignas y especialistas que no los tratan como idiotas. Y así y todo, me echan de los museos. Estos días se ha hecho viral el vídeo que os pongo a continuación de una bebé de diez meses llorando a lágrima viva porque su madre le canta una canción. Una bebe de meses que se emociona ante el arte de su madre.

¿Tienen los niños derecho al arte? ¿No tendríamos un planeta más hermoso si en vez de un montón de malcriados treintañeros sin niños los museos estuvieran llenos de niños pintando?

3 pensamientos en “¿Tienen los niños derecho al arte?

  1. Siempre he escuchado hablar de esto, pero nunca me ha sucedido en primera persona, ni en los museos o ni en las salas de arte. Debe ser sumamente dolorosos. Las miradas de odio las he vivido en el supermercado o en las oficinas de alguna ONGD, sin embargo soy consciente de que formo parte de una minoría afortunada. Yo me fui a Chile con mi bebé de 3 meses y encontré un trabajo donde podía ir con él y darle el pecho (un programa de Caritas para madres adolescentes en el que yo era monitora y daba ejemplo) pero este tipo de trabajos no son los que más personal demandan.
    Alguna vez he recibido invitacion a alguna boda donde se decía que no se admitían niños… y por supuesto a esas bodas no he acudido. Me parece tan triste recuerdo para una pareja de novios (que luego tendrán hijos) fotografiarse sólo con adultxs engalanados… y ninguna fotografía de un niño o una niña disfrutando del pastel, o agarrando el vestido de la novia con sus manitas manchas de tierra… ¡eso debe dar mala suerte! 😉

  2. Yo vivo en Alemania y he ido a toda clase de museos y restaurantes con mi niño! ahora tiene 3 años, ha ido en triciclo y hasta en cochecito a lo picapiedra y ningún problema. Eso que aquí dicen que los españoles somos más cariñosos con los niños… Qué pena!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s