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Activismo menstrual

Hace tiempo que quiero escribir una entrada, o una serie de entradas, en el blog sobre menstruación y política. Supongo que no tengo que hacer hincapié en un blog sobre política, ecología y feminismo en la importancia económica, ecológica y política del ciclo menstrual femenino. El problema es que desde que comencé a ser, sin saberlo, una activista menstrual he reunido tanta información que es inabarcable y no sé por dónde empezar.  Intentaré hacer un resumen y estructurar la información para que os sea útil.

Empezaré explicando qué es el activismo menstrual. Se trata de una corriente feminista que lleva en acción desde los años 60 y 70 del siglo pasado, particularmente en Norte América, y que busca mejorar la relación de la mujer con su cuerpo, el reconocimiento de la sociedad ante el cuerpo femenino y su ciclo sexual completo, y que la menstruación deje de ser un tabú y algo vergonzoso que ocultar.

Según la autora de New Blood, Chris Bobel, hay dos tipos de activismo menstrual: el místico-espiritual, en el que la mujer trata de reconciliarse con su menstruación mediante rituales y tiendas rojas, y el activismo radical y “revolucionario” que realiza acciones muy llamativas y visuales en las universidades de EEUU buscando concienciar sobre una realidad demasiadas veces silenciada. Estas chicas se disfrazan de tampón y corren por todo el campus o se manchan la ropa de rojo y se pasean por las tiendas, entre otras cosas.

Me incluiría entre las primeras, aunque aún no me ha dado por ponerme a bailar desnuda en el balcón cuando hay luna llena y me empieza a cansar mucho que cuando un hombre medita se le califique de gurú espiritual y cuando una mujer medita automáticamente se convierta en una mística.

Efectivamente, la corriente de activsmo menstrual más potente en España busca reconciliar más a la mujer con su cuerpo que llamar la atención de manera mediática, aunque no nos faltan campañas excelentes como la de “me huele el chichi a canela” que se lanzó para contrarrestar la manía de la industria de la higiene femenina de que los órganos sexuales femeninos, y por extensión la sangre menstrual, huelen mal.

Empecemos con el material gráfico. Me inicié a la menstruación como prioridad política viendo el documental La luna en ti de Diana Fabianova:

Diana ha conseguido recientemente los 30.000 euros que necesitaba para embarcarse en la segunda parte de este documental, Monthlies, que versará sobre lo que significa la primera menstruación para niñas de diferentes partes del mundo:

Contribuí gustosamente a su campaña de crowfunding.

Un poco después del estreno de La luna en ti, nacía en España el Camino Rubí de la mano de Erika Irusta. Erika es pedagoga, doula y escritora, y acompaña a mujeres para mejorar su bienestar y autogestionar su salud. Gracias a ella he aprendido a crear calendarios redondos basados en mi ciclo menstrual. Aunque ya conocía a Miranda Gray y su Red Moon, comencé a gestionar mi ciclo menstrual gracias a los sencillos consejos de Erika. Las agendas circulares me parecen un poderoso aliado en la lucha contra el patriarcado y un instrumento real para conocerse a una misma y entender la naturaleza cíclica.

En la pared de mi escritorio, la rueda completa del último ciclo y la rueda vacía del que empieza

En la pared de mi escritorio, la rueda completa del último ciclo y la rueda vacía del que empieza

Pero no es la única de la que he aprendido mucho en este largo camino. Gracias a Mónica Felipe-Larralde y sus estupendas páginas Estudios sobre el útero y La menstruación he aprendido a relajar el útero, escuchar su latido, moverlo…

A través Ibone Olza pude acceder a una serie de activistas que han cambiado mi visión sobre mi propio cuerpo, la forma en que funciona y cómo hablamos o construimos imágenes mentales sobre el cuerpo femenino en nuestra sociedad, gracias a su fantástica entrada sobre Sophie Style y Atekokolli, de donde os copio la inspiradora entrevista con Andrea Herrera Atekokolli:

La sóla idea de hacerte pensar cómo ciclo tras ciclo las menstruantes tiramos a la basura un material tan importante para la vida como es la sangre menstrual para mí resulta mil veces más revolucionarias que correr por las universidades vestida de tampón, pero también implica un cambio de mentalidad, silencioso y en apariencia muy poco revolucionario. ¿Y si regáramos la tierra en vez de tirarlo al WC?

Por último me gustaría mencionar a Catarina de Albuquerque, relatora especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y su defensa de colocar la menstruación entre nuestras prioridades políticas cuando hablamos de derechos humanos:

Con este vídeo, quiero recordar que el activismo menstrual es una corriente que está cogiendo fuerza en occidente y mayormente entre mujeres de raza blanca, de clase social media-alta y con estudios. Pero no podemos olvidarnos de que otras mujeres en este momento no tienen acceso a condiciones higiénicas dignas y además se enfrentan a tabúes mucho más fuertes en sus comunidades a la hora de gestionar su salud.

Esto es sólo una muestra de la cantidad de información que está circulando en este momento sobre la menstruación y el activismo menstrual como corriente feminista. Más adelante os hablaré de arte menstrual, higiene femenina ecológica y acciones concretas.

3 pensamientos en “Activismo menstrual

  1. Pienso que dentro del feminismo se ha metido un sector cada vez màs tonto, u gilipollas con lo de la menstruación.
    Las compresas Evax & Tampax huelen muy bien. Los Tampax Pearl son muy cómodos. Pero, hay otras marcas como la Natracare; o la copa menstrual.
    La acupuntura, la Fitoterapia, me ha venido muy bien para las reglas dolorosas, irregulares. Esta medicina, ya la conocían las mujeres de China.
    En Crimea, en el siglo V D.C ya se fabricaban tampones; o algo parecido.
    No me vuelvo a meter en una página en internet sobre Feminismo y menstruación.

    • Los Tampax huelen muy bien. Quizás quieras ir a la India o a África y contárselo a los millones de niñas que no pueden ir al colegio porque no tienen nada para limpiarse cuando tienen la menstruación, y entonces les vuelves a decir que pertenezco a un sector muy tonto o gilipollas con la menstruación. Saludos.

  2. Me encantó este post y ya me he suscrito a tu blog. Estoy profundizando en el Activismo Menstrual, a raíz de una experiencia de encontronazo con el patriarcado. Creo que he sido tibia y tengo que estudiar más. Conozco «La luna en ti» y «Monthlies», el trabajo de Miranda Grey y el de Erika Irusta. Voy a revisar tus otras referencias. Gracias por compartir. ❤

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